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Los alimentos con mayor
demanda son una gran
variedad de sándwiches,
hamburguesas, pollos, pizzas
y comidas criollas |
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El comer alimentos hechos en
casa está disminuyendo con
el paso del tiempo. A las
personas que trabajan o
estudian lejos de sus
hogares, una de las opciones
más utilizadas es recurrir a
establecimientos de comida
rápida.
Los alimentos con mayor
demanda son una gran
variedad de sándwiches,
hamburguesas, pollos, pizzas
y comidas criollas donde
encuentran una diversidad
de precios y ofertas, que se
ajustan a sus gustos y
capacidad financiera.
Para que las personas que
consumen este tipo de
comida no caigan en una
monotonía, también les
ofrecen una cantidad de
ensaladas, pastas, arroces,
rollos de vegetales, postres
como helados, galletas,
biscuit y otros denominados
aperitivos.
En los establecimientos de
comida rápida ofrecen
combos, como un sándwich con
papas fritas y un refresco
hasta por 100 pesos en
adelante. También un dos por
uno, pague uno y lleve otro,
los combos para los niños
denominados en algunos casos
“cajita feliz”, donde les
introducen un juego dentro
de la caja de la comida,
como atractivo de algunos
establecimientos para sus
clientes.
Las personas que frecuentan
estos lugares pueden
disfrutar de un espacio
agradable para compartir con
sus amigos o familiares y
donde los niños tienen
acceso al área de juego para
disfrutar y entretenerse
antes y después de comer.
Un sándwich puede llegar a
costar entre 100 y 350
pesos, las piezas de pollo
desde 145 hasta 270 pesos,
las pizzas desde 220 a 990
pesos, y si la pizza es de
un solo ingrediente para
cuatro personas puede costar
520 pesos. El costo del
servicio va a depender del
gusto de cada individuo y lo
que desea consumir.
En cualquier esquina,
centros comerciales o plazas
del país hay
establecimientos de comida
rápida, donde se puede
encontrar un buen servicio.
Eliezer Mercedes, asistente
de gerente de Burger King,
expresó que “a las personas
les gusta venir aquí porque
les ofrecemos precios
asequibles, un servicio
rápido, cortés y sobretodo,
limpieza”.
El número de personas que
visitan diariamente estos
establecimientos es de 200
hasta 250 en la semana, y
los fines de semana superan
las 500 personas.
Algunos lugares son abiertos
desde las siete de la mañana
hasta la una de la mañana,
lo que les permite a todas
las personas tener una
disponibilidad a la hora de
querer consumir este tipo de
comida. “En los días los
establecimientos son
empresariales, las personas
que trabajan se dirigen aquí
a comer diariamente, y en la
noche es más familiar”,
declaro Miriam Peña, gerente
de Pizzarelli.
Las familias que se dirigen
a estos establecimientos
buscan un lugar donde
disfrutar de un ambiente
agradable y a la vez
adquirir una comida buena.
Javier de León, un comensal,
nformó que “a mí
particularmente me gusta
venir con mi familia, porque
mis hijos pueden disfrutar
de un espacio tranquilo para
compartir conmigo”.
Sin embargo, hay personas
que se quejan de los precios
de los productos, en
comparación con los
similares ofertados en los
Estados Unidos en los
llamados fast food. Los de
aquí los encuentran muy
caros.
Los costos locales son más
elevados
María Vásquez, presidenta de
la Asociación de
Establecimientos de Comida
de Servicio Rápido (ADECOR),
aclaró que en los Estados
Unidos la comida rápida no
es mas barata.
Existen los productos del
“menú valor”, en el que
pueden encontrarse
artículos hasta en US$2.00.
Estos no son servicios de
comida completos. El
promedio de precios de una
comida rápida completa en
los Estados Unidos es
actualmente US$5.00 en las
ofertas, no en la comida
regular, afirmó. Esto es
igual a RD$185.00
aproximadamente y no incluye
los impuestos.
“Si consideramos que el
impuesto de venta (ITBIS)
en la comida es entre 100%
y 200% más que en muchos de
los estados americanos,
nuestros precios
definitivamente son más
bajos en la mayoría de
nuestras ofertas”, dijo
Vásquez.
Citó que uno de los retos
principales es el costo de
la energía eléctrica y la
estructura para suplir sus
deficiencias. Esto implica
costos adicionales de
combustible, depreciación,
mantenimiento, etc. Un
equipo que suele durar en
Estados Unidos 10 años, en
nuestro mercado ya tiene que
repararse en el primer año y
sustituirse en dos o tres
años.
“El costo de energía
eléctrica supera en todos
los casos los pagos de las
rentas de los
establecimientos. No porque
la renta es baja, sino
porque la energía es muy
cara y de mala calidad, otro
de los retos son los costos
inmobiliarios”, expresó
Vásquez.
Veinte marcas en el
país
La asociación de comida
rápida agrupa de manera
organizada 20 marcas, que
tienen en unos 800 puntos de
ventas y más de 8,000
empleos directos.
La industria incluye
heladerías, pizzerías,
restaurantes de
hamburguesas, tacos, hot
dog, pollo, comida criolla y
postres, entre otros.
Muchas de las empresas
operan bajo el formato de
franquicias en cuyo caso
deben pagar derechos
llamados regalías, que
varían dependiendo de la
industria y de la marca,
desde un 5 a un 10% de sus
ventas.
Algunas marcas
desaparecieron del mercado
como son, Subway, Church
Chicken, Dairy Queen, Miami
Subs, Dunkin Donuts, y
varios más. |